Con el auge del turismo extranjero en Argentina uno de los negocios que floreció fue la enseñanza del "español como lengua extranjera". Los capitales que invirtieron en el rubro se encontraron con un terreno más que fértil: desregulación estatal y flexibilización laboral, con el monotributo como principal arma. Sin un sindicato, con persecución ideológica, y altas tasas de explotación, los docentes han decidido agruparse para dignificar su trabajo mediante el METELE (Movimiento de Educadores y Trabajadores del Español como Lengua Extranjera).