México no puede considerarse un País pluricultural sin propiciar la convivencia cotidiana con las lenguas indígenas, desde la enseñanza básica, para formar lectores y ciudadanos que entiendan la riqueza de su cultura, comenta Carlos Montemayor.
"La mentalidad del mexicano cambiaría de manera notable si en la educación primaria fuera obligatoria la enseñanza de la o las lenguas indígenas predominantes en cada región, ya sea el purépecha en Michoacán, el rarámuri en Chihuahua o el totonaco, huasteco o náhuatl en Veracruz".
Ese giro en la educación es necesario a los ojos del poeta, novelista y ensayista para que los habitantes asuman la condición pluricultural del País, cuyas culturas permanecen vivas a causa de los idiomas indígenas. Su aprendizaje por parte de los estudiantes de primaria sería ideal, porque se encuentran en la etapa del desarrollo lingüístico.
Las autoridades regionales han dado muestras de su receptividad a esta propuesta, según Montemayor, incluyendo a universidades que cuentan con proyectos sobre la impartición de estudios en la materia.
Este aspecto le preocupa más que la carencia y el desinterés en la formación de traductores especializados en lenguas indígenas, tema al que dedica una breve referencia en La voz profunda (Editorial Joaquín Mortiz), en el que compendia la producción literaria de más de 30 autores.
En el libro se incluye tanto narrativa y poesía como ensayo y teatro en una edición multilingüe que comprende el maya, tzeltal, tzotzil, tojolabal, totonaco, náhuatl, zapoteco del Istmo, zapoteco de la Sierra, mazateco, huichol y ñähñu.
Gran parte de los escritores antologados son del sur y sureste de México, principalmente de Oaxaca, Veracruz, Chiapas y Yucatán, como Javier Castellanos, Víctor de la Cruz, María Luisa Góngora Pacheco, Santiago Domínguez Aké y Natalio Hernández.
El antecedente directo de esta publicación es Los escritores indígenas actuales, editado por el Fondo Editorial Tierra Adentro en dos tomos, en 1992, mediante la selección de textos en su mayoría inéditos.
En La voz profunda, en cambio, están incluidos trabajos de autores con larga trayectoria, ya sea en literatura o en investigación lingüística e histórica.
La característica común entre los ensayistas, narradores, dramaturgos y poetas de lenguas indígenas, señala Montemayor, es el compromiso pedagógico con sus propias culturas, en lugar de concentrarse exclusivamente en su obra personal.
"Extienden su labor a las tareas de alfabetización; es decir, que la literatura de lenguas indígenas es resultado de una vocación personalísima y de un compromiso social como promotores culturales, investigadores, maestros o lingüistas para fortalecer el ejercicio de la lectura y la escritura en sus idiomas maternos".
Esta antología es la primera en su tipo que publica una editorial privada sin apoyo gubernamental, dice el también analista político y miembro de la Academia Mexicana de la Lengua.
El libro contribuye a trascender el estereotipo que destila, en palabras del zapoteco Javier Castellanos, ingenuidad y felicidad paradisiaca, sin reflejar la realidad.
"Para el mexicano, el indio no habla idiomas, sino dialectos; no tiene arte, sino artesanías; no tiene espiritualidad, sino supersticiones. Somos un País racista y como todo pueblo racista se forja una idea de las culturas que discrimina", añade Montemayor.
El autor de Chiapas, la rebelión indígena de México y Las llaves de Urgell (Premio Xavier Villaurrutia), además de ser el compilador de La voz profunda tradujo algunos textos con ciertas limitaciones, ya que guarda fidelidad a los conceptos e imágenes del escrito original, pero le resulta inviable transmitir la riqueza sonora de las lenguas indígenas.
"Las peculiaridades de alargamiento silábico y las alturas tonales son imposibles de sugerir en español y en cualquier otra lengua que no las posea".
El resurgimiento de los escritores de lenguas indígenas, igual que la faz armada del zapatismo, se inscribe en el desarrollo de los movimientos indígenas que comenzó a mediados de los 70 y supuso cambios educativos, políticos y sociales, según Montemayor.
Fuente: Mural.com/Interculturalidad
Más información sobre Carlos Montemayor:
La literatura indígena pasa por una efervescencia sin precedente. (La Jornada)
La voz profunda. Antología de literatura mexicana en lenguas indígenas