Se trata de que los alumnos y las alumnas conozcan y manejen libros
de países de todo el mundo escritos en sus lenguas oficiales. Para ello
se redacta una carta solicitando, al menos, un ejemplar a distintas
embajadas y consulados del mundo entero. Después, los libros
recibidos, se clasifican por zonas geográficas, culturas similares,
lenguas... y se monta una exposición. Finalmente, pasan a formar parte
del fondo de la Biblioteca.