1. Inmigrantes y Jóvenes
De los 2.398.289 extranjeros no nacidos en la Unión Europea empadronados en
nuestro país a 1 de enero de 2004. 845.966 tienen entre 15 y 29 años. Si a este
número le añadimos 123.398 preadolescentes de 10 a 14 años, los "inmigrantes
adolescentes y jóvenes" en estas edades representan el 40,4 % del total de la
inmigración no comunitaria
Si partimos de los extranjeros regularizados, la proporción sería muy parecida:
según cálculos aproximados a 31 de enero, había 450.159 jóvenes de 16 a 29 años -
un 27 % del total.
La edad media de los inmigrantes regularizados provenientes de Africa, Europa del
Este o América nos confirman esta presencia de los jóvenes: 28 años para los
africanos y 32 para los europeos y americanos.
Una inmigración que ha cambiado radicalmente desde finales de los años 90 tanto
en su número como en su procedencia. Los inmigrantes no comunitarios alcanzaban
los 282.000 y los 81.000 jóvenes de 15 a 29 años no llegaban ni al 1 % de la
población juvenil española. Diez veces menos que en la actualidad. En la actualidad
los jóvenes inmigrantes de 15 a 29 años representan ya el 8 % del total de los
jóvenes españoles de estas edades y llega al 15 % en algunas zonas.
Pero, además hoy, a diferencia de lo que ocurría hace unos pocos años- los jóvenes
inmigrantes provienen de todas las partes del mundo aunque se concentren en una
buena parte en unos pocos países -Marruecos, Ecuador, Colombia...-
Este proceso ha tenido lugar en muy pocos años. Ha habido una llegada en aluvión
con todas las consecuencias que ello conlleva y en unas zonas determinadas que por
las necesidades de mano de obra han demandado más esta llegada de inmigrantes.
Los inmigrantes jóvenes han venido a nuestro país en busca de trabajo y en menor
medida como consecuencia del reagrupamiento familiar -que si ha tenido un efecto
con los más pequeños. La mayor parte llevan pocos años en España y, por tanto hoy
no se puede hablar todavía de que los jóvenes inmigrantes sean, como ocurre en
otros países donde la llegada ha sido más escalonada y anterior, jóvenes de segunda
generación: jóvenes que nacieron o llegaron de muy pequeños en el país receptor.
Este efecto se empezará a notar en pocos años.
Aunque en términos globales, la proporción de hombres y mujeres jóvenes es
equilibrada, esta relación no se corresponde en cuanto a la procedencia por
continentes. Mientras los que provienes de países africanos, son muchos más los
hombres que las mujeres, ocurre lo contrario en el caso de los latinoamericanos. El
perfil cultural y social explican estas diferencias.
En las zonas rurales, las condiciones de vida y de trabajo son, por regla general, más
precarias. La actividad en la agricultura ocupa los últimos peldaños en la inserción
laboral de los que llegan con un alto índice de irregulares. Los conflictos entre
inmigrantes de diferentes nacionalidad que se disputan el trabajo y las características
del entorno -alojamiento en malas condiciones, falta de privacidad, menos
servicios..- complican su existencia y es caldo de cultivo para actitudes de rechazo y
marginación.
En resumen, esta primera radiografía de los jóvenes inmigrantes nos muestra que:
• El gran peso de los jóvenes en el conjunto de la inmigración que es, sin duda,
una de sus características más significativas.
• Más de la mitad de jóvenes inmigrantes están en situación irregular.
• Crecimiento exponencial en estos últimos años, pasando a ser visibles en el
conjunto de la población juvenil.
• Poco tiempo de estancia en España y escasa presencia todavía de jóvenes de
segunda generación.
• Procedencia muy diversa aunque concentrada en unos pocos países.
• Diferencias entre hombres y mujeres según su procedencia.
• Peores condiciones en las zonas rurales.

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